Cristina Salmerón

Soy madre de dos hijos y artista por vocación. Pintar ha sido parte de mi vida desde siempre. Desde pequeña sentí la necesidad de observar el mundo y llevarlo al lienzo, de traducir lo que veía en algo propio.

Con el tiempo, lo que comenzó como un hobby fue tomando forma hasta convertirse en mi profesión. Ese camino me ha permitido participar en distintas exposiciones, compartir espacio con otros artistas y aprender de cada experiencia. También me ha dado la oportunidad de ver cómo mis obras encontraban su lugar más allá de mi entorno, llegando incluso a vender algunas piezas en París.

Sin embargo, más allá de los logros, lo que realmente da sentido a mi trabajo es el proceso: las personas que he conocido, los intercambios y la evolución constante de mi forma de mirar y de crear.

Hoy, en una etapa en la que conviven mi vida personal y mi desarrollo artístico, nace este espacio. Un lugar donde compartir mi trabajo de forma más cercana, sin filtros, tal y como es.

Detrás de cada obra hay más que una imagen. Hay una forma de entender y de traducir aquello que muchas veces no tiene palabras.

Este sitio es una extensión natural de mi trabajo. No solo para mostrar resultados, sino también para compartir procesos: ideas que aparecen sin avisar, decisiones que transforman una pieza y momentos en los que el camino no está del todo claro, pero aun así continúa.

Mi forma de trabajar no sigue una única dirección. A veces parte de una imagen muy definida; otras, de una sensación difícil de concretar. Me interesa ese punto intermedio donde lo pensado y lo intuitivo se encuentran. Ahí es donde realmente empieza cada obra.

No busco dar respuestas cerradas. Prefiero abrir posibilidades y dejar espacio para que cada persona vea algo distinto, incluso algo que yo no había previsto. Porque, al final, la obra no termina cuando se acaba, sino cuando alguien la observa.

Si estás aquí, ya formas parte de esa mirada.